sábado, 1 de agosto de 2015

LA CORNEJA FUGITIVA.


ESOPO.


Un hombre cazó a una corneja, le ató un hilo a una pata y se la entregó a su hijo. 

Mas la corneja, no pudiendo resignarse a vivir prisionera en aquel hogar, aprovechó un instante de libertad en un descuido para huir y tratar de volver a su nido. Pero el hilo se le enredó en las ramas de un árbol y el ave no pudo volar más, quedando apresada. Viendo cercana su muerte, se dijo:

-- ¡ Hecho está ! Por no haber sabido soportar la esclavitud entre los hombres, ahora me veo privada de la vida.

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