viernes, 24 de febrero de 2017

SEAMOS PROFETAS.


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Después de haber vivido "decentemente" en la tierra,
mi vida llegó a su fin.

Lo primero que recuerdo es que estaba sentado sobre
una banca, en la sala de espera de lo que imaginaba era
una Sala de Jurados. La puerta se abrió 
y se me ordeno entrar y sentarme en la banca de 
los acusados. Cuando mire a mi alrededor vi al "Fiscal", 
quien tenia una apariencia de villano y me miraba fijamente, 
era la persona más demoníaca que había visto en mi vida.

Me senté, mire hacia la izquierda y allí estaba 
mi abogado, un caballero con una mirada bondadosa, 
cuya apariencia me era familiar.

La puerta de la esquina se abrió y apareció el Juez,
vestido con una túnica impresionante. Su presencia demandaba 
admiración y respeto. Yo no podía quitar mis ojos de El, se sentó 
y dijo "Comencemos".

El Fiscal se levantó y dijo " Mi nombre es 
Satanás y estoy aquí para 
demostrar porque este individuo debe ir al 
Infierno". Comenzó a hablar de 
las mentiras que yo había dicho, de cosas que 
había robado en el pasado cuando engañaba a 
otras personas. Satanás habló de otras horribles cosas y 
perversiones cometidas por mi persona, y entre 
más hablaba mas me hundía en mi silla de acusado.

Me sentía tan avergonzado que no podía mirar a nadie,
ni siquiera a mi Abogado, a medida que Satanás
mencionaba pecados que hasta ahora 
había totalmente olvidado.

Estaba tan molesto con Satanás por todas las cosas que
estaba diciendo de mi, e igualmente molesto con mi abogado, quien 
estaba sentado en silencio sin ofrecer ningún argumento de defensa a mi 
favor. Yo sabia que era culpable de las cosas que me 
acusaban, pero también había hecho algunas cosas buenas en mi vida, no 
podrían esas cosas buenas por lo menos equilibrar lo malo que había hecho?

Satanás terminó con furia su acusación y dijo "Este individuo debe ir al 
Infierno, es culpable de todos los pecados y actos que he acusado, y no hay 
ninguna persona que pueda probar lo contrario. Por fin se hará justicia 
este día".

Cuando llegó su turno, mi Abogado se levantó y 
solicito acercarse al Juez, quien se lo permitió, haciéndole señas para que 
se acercara, pese a las fuertes protestas de Satanás. Cuando se levanto 
y empezó a caminar lo pude ver en todo su esplendor y majestad. Hasta entonces
me di cuenta por que me había parecido tan familiar, era Jesús quien me representaba, 
Mi Señor y Salvador. Se paro frente al Juez, suavemente le dijo 
"Hola Papa", y se volvió para dirigirse al Jurado: "Satanás esta 
en lo correcto al decir que este hombre ha pecado, no voy a negar esas 
acusaciones. Reconozco que el castigo para el pecado es muerte y este hombre 
merece ser castigado. Respiro Jesús fuertemente, se volteó hacia su "Padre" y 
con los brazos extendidos proclamo: "Sin embargo, Yo di mi vida en la cruz 
para que esta persona pudiera tener vida, y el creyó en mi, y en vida 
me ha pedido perdón por sus pecados y aceptado 
como su Señor y su Salvador, por lo tanto es mío".

Mi Salvador continuo diciendo "Su nombre esta escrito en el libro de 
la vida donde están escritos todos los nombres de aquellos que han confesado 
mi nombre y nadie me lo puede quitar.

Satanás todavía no comprende que este 
hombre no merece justicia, sino misericordia."

Cuando Jesús se iba a sentar, hizo una pausa, miro a su Padre y 
suavemente dijo "No se necesita hacer nada mas, yo Jesús, 
lo he hecho todo".

El Juez levantó su poderosa mano y golpeando la mesa
fuertemente las siguientes palabras salieron de sus labios: 
"Este hombre es libre, el castigo para el ha sido pagado en su 
totalidad,..caso concluido".

Cuando mi Salvador me conducía fuera de la Corte, 
pude oír a Satanás protestando enfurecido: "No me rendiré jamás, 
ganaré el próximo juicio".

Cuando Jesús me daba instrucciones hacia donde 
me debía dirigir, le pregunte "Ha perdido algún caso?" Cristo sonrió 
amorosamente y dijo: "Todo aquel que ha recurrido a mí para que lo 
represente, ha obtenido el mismo veredicto tuyo..... Pagado en su totalidad".

"Por que de tal manera amó Dios al mundo que a 
dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en el cree, 
no se pierda mas tenga vida eterna." Juan 3:16 
Que bendición! No hay mandamiento más grande que 
amar a tu prójimo como a ti mismo.


jueves, 23 de febrero de 2017

VIAJE AL CAMPO.


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Una vez, un padre de una familia acaudalada llevó a su hijo a un viaje por el campo, con el firme propósito de que viera cuan pobres eran las gentes del campo. Estuvieron por espacio de un día y una noche completa en una granja de una familia campesina muy humilde. Al concluír el viaje y de regreso a casa, el padre le pregunta a su hijo:

Qué te pareció el viaje?. Muy bonito Papá!!

Viste qué tan pobre puede ser la gente? Sí!!

Y qué aprendiste?

Vi que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro.

Nosotros tenemos una piscina que llega de una pared a mitad del jardín, ellos tienen un riachuelo que no tiene fin.

Nosotros tenemos unas lámparas importadas en el patio, ellos tienen las estrellas.

Nuestro patio llega hasta la pared de la casa del vecino, ellos tienen todo un horizonte de patio.

Ellos tienen tiempo para conversar y estar en familia; tú y mi mamá tienen que trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo.

Al terminar el relato, el padre se quedó mudo… y su hijo agregó:

Gracias Papá por enseñarme lo ricos que podemos llegar a ser!!!

miércoles, 22 de febrero de 2017

LA CRUZ.

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Un joven, ya no daba más con sus problemas. Cayó de rodillas, rezando, "Señor, no puedo seguir. Mi cruz es demasiado pesada".

El señor, como siempre, acudió y le contestó, "Hijo mío, si no puedes 
llevar el peso de tu cruz, guárdala dentro de esa habitación. Después, 
abre esa otra puerta y escoge la cruz que tú quieras".

El joven suspiró aliviado. "Gracias, Señor" dijo, e hizo lo que le 
había dicho.
Al entrar, vio muchas cruces, algunas tan grandes que no les podía ver 
la parte de arriba. Después, vio una pequeña cruz apoyada en un extremo 
de la pared.

"Señor", susurró, "quisiera esa que está allá".

Y el Señor contestó, "Hijo mío, esa es la cruz que acabas de dejar".

Cuando los problemas de la vida nos parecen abrumadores, siempre es útil 
mirar a nuestro alrededor y ver las cosas con las que se enfrentan los 
demás. Verás que debes considerarte más afortunado de lo que te imaginas.

TU CRUZ
Cualquiera que sea tu cruz, cualquiera que sea tu dolor, siempre 
brillará el sol después de la lluvia.

martes, 21 de febrero de 2017

UNA HISTORIA DE MILAGROS.

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Tres personas iban caminando por una vereda de un bosque; un sabio con fama de hacer milagros, un poderoso terrateniente del lugar y, un poco atrás 
de ellos y escuchando la conversación, iba un joven estudiante alumno del 
sabio.

Terrateniente: "Me han dicho en el pueblo que eres una persona muy 
poderosa y que inclusive puedes hacer milagros".

Sabio: "Soy una persona vieja y cansada... ¿Como crees que yo podría hacer 
milagros?".

Terrateniente: "Pero me han dicho que sanas a los enfermos, haces ver a los 
ciegos y vuelves cuerdos a los locos..... esos milagros solo los puede 
hacer alguien muy poderoso".

Sabio: "¿Te referías a eso?... Tu lo has dicho, esos milagros solo los 
puede hacer alguien muy poderoso... no un viejo como yo. Esos milagros
los hace Dios, yo solo pido se conceda un favor para el enfermo, o para el 
ciego, y todo el que tenga la fe suficiente en Dios puede hacer lo mismo".

Terrateniente: "Yo quiero tener la misma fe para poder realizar los 
milagros que tu haces..... muéstrame un milagro para poder creer en tu
Dios".

Sabio: "¿Esta mañana volvió a salir el sol?".

Terrateniente: "Si, claro que si!!".

Sabio: "Pues ahí tienes un milagro..... el milagro de la luz".

Terrateniente: "No, yo quiero ver un verdadero milagro, oculta el sol, saca 
agua de una piedra.... mira, hay un conejo herido junto a la vereda,
tócalo y sana sus heridas".

Sabio: "¿Quieres un verdadero milagro? No es verdad que tu esposa acaba de 
dar a luz hace algunos días?".

Terrateniente: "Si!! Fue varón y es mi primogénito".

Sabio: "Ahí tienes el segundo milagro.... el milagro de la vida".

Terrateniente: "Sabio, tu no me entiendes, quiero ver un verdadero 
milagro..."

Sabio: "¿Acaso no estamos en época de cosecha?, no hay trigo y sorgo donde 
hace unos meses solo había tierra?".

Terrateniente: "Si, igual que todos los años".

Sabio: "Pues ahí tienes el tercer milagro...."

Terrateniente: "Creo que no me he explicado. Lo que yo quiero...." (el 
sabio lo interrumpe)

Sabio: "Te has explicado bien, yo ya hice todo lo que podía hacer por 
ti...Si lo que encontraste no es lo que buscabas, lamento desilusionarte, 
yo he hecho todo lo que podía hacer".

Dicho esto, el poderoso terrateniente se retiro muy desilusionado por no 
haber encontrado lo que buscaba. El sabio y su alumno se quedaron parados 
en la vereda. Cuando el poderoso terrateniente iba muy lejos como para ver 
lo que hacían el sabio y su alumno, el sabio se dirigió a la orilla de la 
vereda, tomo al conejo, soplo sobre el y sus heridas quedaron curadas; el 
joven estaba algo desconcertado...

Joven: "Maestro te he visto hacer milagros como este casi todos los días, 
¿Por que te negaste a mostrarle uno al caballero?, ¿Por que lo haces ahora 
que no puede verlo?".

Sabio: "Lo que el buscaba no era un milagro, sino un espectáculo. Le mostré 
3 milagros y no pudo verlos. Para ser rey primero hay que ser príncipe,
para ser maestro primero hay que ser alumno... no puedes pedir grandes 
milagros si no has aprendido a valorar los pequeños milagros que se te 
muestran día a día. El día que aprendas a reconocer a Dios en todas las 
pequeñas cosas que ocurren en tu vida, ese día comprenderás que no necesitas 
mas milagros que los que Dios te da todos los días sin que tu se los hayas 
pedido".

lunes, 20 de febrero de 2017

EL PRÍNCIPE Y EL GNOMO.


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SAINT GERMAIN.

A continuación transcribo un mensaje en forma de cuento del Maestro Saint Germain

Trasladen su conciencia a un lugar muy bello, a un paraíso en esta tierra.

Dispóngase a escuchar un cuento sentados cómodamente para que puedan percibir de una manera vivencial lo que les vamos ir contando. Disfruten del paisaje, perciban el olor de las flores, de la hierba húmeda de este gran paraíso.

Observen como vuelan las aves, sientan el revolotear de las mariposas a su alrededor, sientan a todos los seres que los acogen con amor.

Dentro de este mágico lugar se encuentra un pequeño príncipe, con un corazón lleno de amor y con un desbordante anhelo de vivir. Este príncipe tiene un padre muy generoso que le obsequia todo cuanto quisiere, pues como heredero de todo ese gran reino, tenía todo lo que un ser humano pudiera desear, todo esto le pertenecía a él y cualquiera daría todo por tener la riqueza que él tenía.

Sin embargo, dentro de su corazón sentía una profunda tristeza porque no era eso lo que él quería.

Su naturaleza divina lo impulsaba a aspirar cosas que su padre no le podía dar, que no podía conseguir con toda su riqueza.

La gente del pueblo viendo su tristeza, no entendía por qué, si aparentemente tenía todo, no era feliz.

Un día, jugando por el bosque, se encontró con un pequeño gnomo que percibió su tristeza y le preguntó:

"_¿Qué es lo que buscas, pequeño príncipe?"

Y el niño viendo hacia el cielo, le respondió:

"_Yo quiero una estrella, quiero ser como una de ellas, más no sé cómo hacerlo."

"_Quién me podrá dar esa estrella?"

Y el gnomo respondió:

"_Nadie te la dará, porque la estrella se tiene que conquistar y para llegar a ella y ser como ella, sólo a través del corazón, del trabajo, del amor, podrás alcanzarla.

Porque cada estrella es el ser que refleja luz de Dios.

Si quieres ser una estrella tendrás que trabajar mucho para convertirte en ella."

Si ustedes tienen el verdadero anhelo de ser una estrella, deberán trabajar desarrollando las virtudes.


Pues sólo los que trabajan duro pueden ir reflejando la luz interior.

Este es para los que perseveran, los demás se van quedando en el camino,

atrapados por las trampas de la vida.

Hasta aquí dejaré mis palabras y la luz para que su naturaleza divina supere por mucho todas las inclinaciones terrenales.


 
Benditos sean eternamente.

domingo, 19 de febrero de 2017

SENNIN.


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Ryunosuke Agutagawa

Un hombre que quería emplearse como sirviente llegó una vez a la ciudad de Osaka. No sé su verdadero nombre .lo conocían por el nombre de sirviente, Gonsuké, pues el era, después de todo, un sirviente para cualquier trabajo.

Este hombre (que nosotros llamaremos Gonsuké) fue a una agencia de COLOCACIONES PARA CUALQUIER TRABAJO, y dijo al empleado que estaba fumando su larga pipa de bambú.

-Por favor ,Señor empleado, yo desearía ser un sennin. ¿Tendría Ud.. la gentileza de buscar una familia que me tome de sirviente y me enseñara el secreto de serlo,mientras trabajo como sirviente?

El empleado atónito,quedo sin habla durante un rato, por el pedido ambicioso de su cliente.

-¿No me oyó usted, Señor Empleado? - dijo Gonsuké- Yo deseo ser un sennin. ¿Quisiera usted buscar una familia que me tome de sirviente y me revele el secreto?

-Lamentamos desilusionarlo- musitó el empleado,volviendo a fumar su pipa- pero ni una sola vez en nuestra larga carrera comercial hemos tenido que buscar un empleo para aspirantes al grado de sennin. Si usted fuera a otra agencia , quizás....

Gonsuké se le acercó mas, rozándolo con sus presuntuosas rodillas, de pantalón azul, y empezó a argüir de esta manera:

-Ya ,ya ,señor, esto no es muy correcto.¿Acaso no dice el cartel COLOCACIONES PARA CUALQUIER TRABAJO? Puesto que promete cualquier trabajo, usted debe conseguir cualquier trabajo que le pidamos. Usted está mintiendo intencionalmente si no cumple.

Frente a su argumento tan razonable , el empleado no censuró tan explosivo enojo:

-Puedo asegurarle señor forastero, que no hay ningún engaño. Todo es correcto - se apresuró a alegar el empleado-;pero si usted insiste en su extraño pedido, le rogaré que se de una vuelta por aquí mañana. Trataré de conseguir lo que nos pide.

Para desentenderse , el empleado hizo esa promesa, y logró momentáneamente, que Gonsuké se fuera. No es necesario decir, sin embargo, que no tenía la posibilidad de conseguir una casa donde pudieran enseñar a los sirvientes los secretos para ser un sennin. De modo que al deshacerse del visitante, el empleado acudió a la casa de un médico vecino.

Le contó la historia del extraño cliente y le pregunto ansiosamente:

-Doctor , ¿Qué familia cree usted que podría hacer de este muchacho un sennin?, con rapidez?

Aparentemente la pregunta desconcertó al doctor. Quedó pensando un rato ,con los brazos cruzados sobre el pecho, contemplando vagamente un gran pino en el jardín. Fue la mujer del doctor, una mujer muy astuta, conocida como la Vieja Zorra, quien contestó por él al oír la historia del empleado.

- Nada mas simple. Envíelo aquí. En un par de años lo haremos sennin.

-¿Lo hará usted realmente , señora? ¡Seria maravilloso! No se como agradecerle su amable oferta. Pero le confieso que me di cuenta desde el comienzo que algo relaciona a un doctor con un sennin.

El empleado, que felizmente ignoraba los designios de la mujer, agradeció una y otra vez, y se alejo con gran júbilo.

Nuestro doctor lo siguió con la vista; parecía muy contrariado, luego volviéndose hacia la mujer , le regañó malhumorado:

-Tonta,¿Te has dado cuenta de la tontería que has hecho y dicho?¿Qué harías si el tipo empezara a quejarse algún día de que no le hemos enseñado ni una pizca de tu bendita promesa después de tantos años?

La mujer, lejos de pedirle perdón,se volvió hacia el y graznó.

-Estúpido.Mejor no te metas. Un atolondrado tan estúpido como tú,apenas,podría arañar lo suficiente en este mundo de te comeré o me comerás, para mantener alma y cuerpos unidos.

Esta frase hizo callar al marido.

A la mañana siguiente,como había sido acordado,el empleado llevo a su rústico cliente a la casa del doctor.Como había sido criado en el campo,Gonsuké se presentó aquel día ceremoniosamente vestido con haori y hakama, quizás en honor de tan importante ocasión.Gonzuké aparentemente no se diferenciaba en manera alguna del campesino corriente:fue una pequeña sorpresa para el doctor, que esperaba ver algo inusitado en la apariencia del aspirante a sennin.El doctor lo miró con curiosidad,como a un animal exótico traído de la lejana India,y luego le dijo:

-Me dijeron que usted desea ser un sennin,y yo tengo mucha curiosidad por saber quien le ha metido esa idea en la cabeza.

-Bien, señor,no es mucho lo que puedo decirle-replicó Gonzuké-Realmente fue muy simple.Cuando vine por primera vez a esta gran ciudad y miré el gran castillo,pensé de esta manera:que hasta nuestro gran gobernante Tayko , que vive allá ,debe morir algún día;que usted puede vivir suntuosamente,pero aun así volverá al polvo como el resto de nosotros. En resumidas cuentas,que toda nuestra vida es un sueño pasajero...justamente lo que sentía en ese instante.

-Entonces - prontamente la Vieja Zorra se introdujo en la conversación-,¿Haría usted cualquier cosa con tal de ser un sennin?

Sí,señora,con tal de serlo.

-Muy bien.Entonces vivirás aquí y trabajaras durante veinte años a partir de hoy y, al término del plazo, serás el feliz poseedor del secreto.

-¿Es verdad señora?Le quedare muy agradecido.

Pero -añadió ella-,durante veinte años usted no recibirá de nosotros ni un centavo de sueldo.¿De acuerdo?

-Sí,señora.Gracias señora.Estoy de acuerdo en todo.

De esta manera empezaron a transcurrir los veinte años,que pasó Gonzuké al servicio del doctor. Gonzuké acarreaba agua del pozo,cortaba leña,preparaba las comidas y hacia todo el fregado y el barrido.Pero eso no era todo; tenia que seguir al doctor en sus visitas , cargando en sus espaldas el gran botiquín. Ni siquiera por todo este trabajo Gonzuké pidió un solo centavo . En verdad , en todo el Japón, no se hubiera encontrado mejor sirviente por menos sueldo.

Pasaron por fin los veinte años y Gonzuké,vestido otra vez ceremoniosamente con su almidonado haori como la primera vez que lo vieron,se presentó ante los dueños de la casa.

Les expresó su agradecimiento por todas las bondades recibidas durante los pasados veinte años.

-Y ahora señor-prosiguió Gonzuké-,quisieran ustedes enseñarme hoy como se llega a sennin y alcanzar juventud eterna e inmortalidad?

-Y ahora¿qué hacemos?-suspiro el doctor al oír la petitoria.Después de haberlo hecho trabajar durante veinte largos años por nada¿Cómo podría en nombre de la humanidad decir ahora a su sirviente que nada sabia respecto al secreto de los sennin?El doctor se desentendió diciendo que no era él sino su mujer quien sabia los secretos.

-Usted tiene que pedirle a ella que se lo diga-y se alejó torpemente.

La mujer ,sin embargo,suave e imperturbable,dijo:

-Muy bien ,entonces se lo enseñare yo;pero tenga en cuenta que usted debe hacer lo que yo le diga,por difícil que le parezca.De otra manera,nunca podría ser un sennin,y además ,tendría que trabajar para nosotros otros veinte años sin paga, de lo contrario ,créame,el Dios Todopoderoso lo destruirá en el acto.

-Muy bien señora,haré cualquier cosa por difícil que sea -contestó Gonzuké-.Estaba muy contento y esperaba que ella hablara.

-Bueno-dijo ella-,entonces trepe a ese pino del jardín.

Desconociendo por completo los secretos,sus intensiones habían sido simplemente imponerle cualquier tarea imposible de cumplir para asegurarse sus servicios gratis por otros veinte años.Sin embargo,al oír la orden,Gonzuké empezó a trepar el árbol,sin vacilación.

-Mas alto-le gritaba ella-mas alto,hasta la cima.

De pié en el borde de la baranda ella erguía el cuello para ver a su mejor sirviente sobre el árbol;vió su haori flotando en lo alto,entre las ramas mas altas de ese pino tan alto.

-Ahora suelte la mano derecha.

Gonzuké se aferró al pino lo más que pudo con la mano izquierda y cautelosamente dejó libre la derecha.

-Suelte también la mano izquierda.

-Ven,ven,mi buena mujer-dijo al fin su marido,atisbando las alturas-Tú sabes que si el campesino suelta la rama, caerá al suelo. Allá abajo hay una gran piedra y tan seguro como que soy doctor, será hombre muerto.

--En este momento no quiero ninguno de tus preciosos consejos.Déjame tranquila. ¡He!¡Hombre!Suelte la mano izquierda.¿Me oye?

En cuanto ella habló,Gonzuké levantó la vacilante mano izquierda.Con las dos fuera de la rama¿cómo podría mantenerse sobre el árbol?Después,cuando el doctor y su mujer retomaron aliento,Gonzuké y su haori se divisaron desprendidos de la rama ,y luego.....y luego...Pero¿qué es eso?¡Gonzuké se detuvo!¡se detuvo! En medio del aire,en vez de caer como un ladrillo,y allá arriba quedó,en plena luz del mediodía,suspendido como una marioneta.

-Les estoy agradecido a los dos,desde lo mas profundo de mi corazón.Ustedes me han hecho un sennin-dijo Gonzuké desde lo alto.

Se le vió hacerles una respetuosa reverencia y luego comenzó a subir mas alto , dando suaves pasos en el cielo azul,hasta transformarse en un puntito y desaparecer entre las nubes.

sábado, 18 de febrero de 2017

EL SAMURAI Y EL PESCADOR.

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Por Richard Kim "The Weaponless Warriors", 1974. Ohara Publications, USA.

Durante la ocupación Satsuma de Okinawa, un Samurai que le había prestado dinero a un pescador, hizo un viaje para cobrarlo a la provincia Itoman, donde vivía el pescador. No siéndole posible pagar, el pobre pescador huyó y trató de esconderse del Samurai, que era famoso por su mal genio. El Samurai fue a su hogar y al no encontrarlo ahí, lo buscó por todo el pueblo. A medida que se daba cuenta de que se estaba escondiendo se iba enfureciendo. Finalmente, al atardecer, lo encontró bajo un barranco que lo protegía de la vista. En su enojo, desenvainó su espada y le gritó: ¿"Qué tienes para decirme"?.

El pescador replicó, "Antes de que me mate, me gustaría decir algo. Humildemente le pido esa posibilidad." El Samurai dijo, "Ingrato! Te presto dinero cuando lo necesitas y te doy un año para pagarme y me retribuyes de esta manera. Habla antes de que cambie de parecer."

"Lo siento", dijo el pescador. " Lo que quería decir era esto: Acabo de comenzar el aprendizaje del arte de la mano vacía y la primera cosa que he aprendido es el precepto: “Si alzas tu mano, restringe tu temperamento; si tu temperamento se alza, restringe tu mano."

El Samurai quedó anonadado al escuchar esto de los labios de un simple pescador. Envainó su espada y dijo: "Bueno, tienes razón. Pero acuérdate de esto, volveré en un año a partir de hoy, y será mejor que tengas el dinero." Y se fue.

Había anochecido cuando el Samurai llegó a su casa y, como era costumbre, estaba a punto de anunciar su regreso, cuando se vio sorprendido por un haz de luz que provenía de su habitación, a través de la puerta entreabierta.

Agudizó su vista y pudo ver a su esposa tendida durmiendo y el contorno impreciso de alguien que dormía a su lado. Muy sorprendido y explotando de ira se dio cuenta de que era un samurai!

Sacó su espada y sigilosamente se acercó a la puerta de la habitación. Levantó su espada preparándose para atacar a través de la puerta, cuando se acordó de las palabras del pescador: "Si tu mano se alza, restringe tu temperamento; si tu temperamento se alza restringe tu mano."

Volvió a la entrada y dijo en voz alta. "He vuelto". Su esposa se levantó, abriendo la puerta salió junto con la madre del Samurai para saludarlo. La madre vestida con ropas de él. Se había puesto ropas de Samurai para ahuyentar intrusos durante su ausencia.

El año pasó rápidamente y el día del cobro llegó. El Samurai hizo nuevamente el largo viaje. El pescador lo estaba esperando. Apenas vio al Samurai, este salió corriendo y le dijo: "He tenido un buen año. Aquí está lo que le debo y además los intereses. No sé cómo darle las gracias!"

El Samurai puso su mano sobre el hombro del pescador y dijo: "Quédate con tu dinero. No me debes nada. Soy yo el endeudado."